Los últimos marines que quedaban en la nave bajaron en busca de supervivientes. El paisaje era desolador. Cadáveres calcinados de tiránidos hasta donde alcanzaba la vista. Entre los escombros, algunos marines heridos sobrevivían. Uno de ellos era el Capitán Lucio.
—¡He encontrado al Capitán! —gritó un marine— ¡Necesita asistencia!





